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Crisis Alimentaria: Entrevista al
Lic. Julio Skoropada

Desde hace un tiempo atrás
nos desayunamos con noticias que nos
alertan sobre una problemática
que pensábamos que nunca íbamos
a escuchar: "La Crisis Alimentaria". ¿Nuestro
destino como humanidad está en
los albores de una nueva etapa, en
la que nuestra calidad de vida dependerá de
la especulación de distintos
grupos financieros? Cómo país
del tercer mundo, Argentina ¿Ha
tomado en serio esta crisis?, ¿Contamos
con una política agropecuaria
coherente con la realidad?
Estos y otros interrogantes fueron
transmitidos al Lic. Julio Skoropada,
Presidente de la Asociación
de Profesionales de Dietistas, Nutricionistas-Dietistas
y Lic. en Nutrición de la Ciudad
de Buenos Aires, quien nos clarifica
sobre estas cuestiones y además
nos recuerda que en nuestro país,
todavía hay niños y adultos
que no acceden a los alimentos básicos
que les permitan tener una buena nutrición.
¿Cuando hablamos de "Crisis
Alimentaria" a que nos referimos
exactamente?
Al aumento espectacular
que se viene dando, a nivel mundial,
en los precios de los alimentos. Situación
que trae aparejada un gran problema
para aquellos países del tercer
mundo que no llegan a producir los
insumos necesarios para alimentar a
su población y deben importarlos.
En muchos lugares había una
agricultura de subsistencia en la que
la comunidad producía lo que
necesitaba para subsistir, pero después,
con "las famosas recetas de organismos
internacionales", se sustituyeron
producciones de alimentos para consumo
de la población local por productos
destinados a la exportación,
y ahora necesitan importar lo que se
dejó de producir.
¿Dónde
más habría
que buscar las razones de esta crisis?
Es
variada, por un lado tenemos el aumento
del consumo de insumos (alimentos y
petróleo) por parte de países
como China y la India. Por el otro
no podemos dejar de nombrar la crisis
hipotecaria de los EE.UU. Muchos fondos
financieros buscan como refugio de
sus inversiones la compra de comodities
(alimentos, metales preciosos y petróleo)
lo que produce un aumento de los precios
de esos productos.
¿Cuáles
son las posibles soluciones a este
problema?
En las actuales
reglas de juego es difícil ver
una solución
coherente, lo más grave es que
la "Seguridad Alimentaria y Energética
Mundial" está en manos
de grupos financieros que especulan
con esos productos, basándose
en su regla del libre mercado.
A mi entender, es hora de que los economistas
traten de ser un poco más creativos
y busquen un nuevo sistema económico
y productivo que permita el acceso
de toda la población a los productos
indispensables. Es fundamental tener
una economía que le permita
al hombre poder desarrollarse con el
esfuerzo de su trabajo y no con la
beneficencia de los estados nacionales
u organismos internacionales. Todo
esto en un marco de protección
al medio ambiente para que el desarrollo
y la vida humana sean sustentables
en el planeta tierra.
Existe la tecnología y la capacidad
para producir alimentos en cantidad
y calidad para toda la población
mundial, es inmoral no hacerlo.
También es importante fomentar
el uso racional de los recursos que
sean renovables o no. Vemos todos los
días mensajes que nos estimulan
a un consumo irracional que sumerge
a las sociedades en una carrera materialista.
A la larga esto produce problemas de
convivencia entre los distintos estratos
sociales y no se ve un crecimiento
humano, que es lo que en definitiva
importa.
La Organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación
(FAO) sostiene que esta crisis será más
larga de lo previsto. ¿Los Gobiernos
están preparados para afrontarla?
En
general los países del tercer
mundo que importan alimentos no están
preparados para afrontar este aumento,
en cambio los que producen alimentos
que se exportan ven aumentar su balanza
comercial, acá aparece el problema
de la falta de distribución
de la riqueza en forma equitativa y
justa para los países que se
encuentran en esa situación
de privilegio.
¿Hay que
prepararse para un: "Alimentos
vs. Combustibles"?
A corto plazo
parece que sí,
en realidad hay tecnología para
hacer mas eficiente el uso de los combustibles
fósiles, hasta hace poco tiempo
atrás las fábricas automotrices
ofrecían motores de consumo
poco eficiente, muy alta cilindrada
y de un peso elevado que no justifican
el uso en una ciudad, como pasa con
los automóviles SUV.
El gran problema es que si a nivel
mundial los alimentos para uso humano
van a competir con alimentos destinados
a combustibles, el resultado va a ser
un aumento en los problemas alimentarios,
sobre todo en los grupos más
vulnerables.
La oferta
de alimentos es escasa en relación
a una demanda en crecimiento. ¿Qué medidas
se han tomado en nuestro país
para reducir esta brecha?
En realidad
existe la tecnología
y las tierras en todo el mundo como
para producir alimentos para una población
aún mayor. Argentina produce
alimentos para una población
casi 8 veces más grande que
la actual. Nosotros somos privilegiados
en esa área.
Nuestro país necesita desde
hace muchas décadas una política
agroalimentaria inteligente, que permita
el acceso de la población a
la tierra, mejora de las redes viales,
fomentar el uso del tren de carga,
mejorar la calidad del acopio y transporte
de alimentos y así disminuir
las pérdidas generadas por la
mala manipulación.
¿Existe
la posibilidad de que algún
día Argentina necesite
recibir ayuda alimentaria como hoy
sucede con otros países latinoamericanos?
Absolutamente
no, producimos alimentos variados en
cantidad y calidad competitiva a nivel
mundial, lo que hay que fomentar son
las herramientas tecnológicas
y financieras para que la gente que
sabe y puede producir alimentos lo
haga también en mayor cantidad
y calidad.
Sería muy inteligente que volvamos
a nuestras raíces. Un porcentaje
alto de la población argentina
es descendiente de agricultores. El
estado debería fomentar políticas
que estimulen la emigración
hacia los pueblos, al revés
de lo que ocurrió en el siglo
XX. Este fenómeno del aumento
de las metrópolis que se da
en muchos países de Latinoamérica
no tiene sentido. Hay ciudades que
ya no pueden crecer más, no
hay infraestructura que pueda soportar
las migraciones desde el campo a la
ciudad. En cambio el campo argentino,
que siempre es generoso, puede albergar
a muchos habitantes, dándole
a la gente dignidad y calidad de vida.
Me pregunto, ¿tiene sentido
tener a nuestros niños encerrados
en departamentos, sin poder jugar afuera
porque es peligroso? Tenemos a los
preadolescentes y adolescentes en lugares
nocturnos donde se facilita el consumo
de alcohol y drogas, con la falsa premisa
de ¿vivir la vida?
¿No sería mejor volver
al estilo de las pequeñas ciudades
donde todos se conocen, se cuidan,
viven en armonía con el prójimo
y el medio ambiente, respetan a los
adultos, docentes y a las autoridades?
¿Qué sensación
le dejó el paro agropecuario
y las imágenes de alimentos
arrojados sobre las rutas?
La sensación es que necesitamos
con urgencia políticas que fomenten
el crecimiento del sector agropecuario,
darle valor agregado a todos los productos
que nos da nuestra generosa tierra
para que los argentinos tengan trabajo
digno, sustento ganado con el sudor
de la frente y no con dádivas
del estado.
Las imágenes de los alimentos
arrojados en las rutas nos molestan
a todos, pero no caigamos en el reduccionismo.
En Argentina hay niños y adultos
que no acceden a todos los alimentos
que necesitan, pero no es porque no
alcanzan los insumos. Es porque el
sistema es perverso y hace décadas
que no se hace nada en serio para modificar
la realidad. Aunque no se hubieran
tirado los alimentos igual tendríamos
población desnutrida, sin agua
potable, con parasitosis, problemas
que en la actualidad deberían
estar desterrados.
Creo que es hora de volver al camino
del desarrollo en democracia, paz y
libertad, aprendiendo del pasado ya
que tuvimos muy buenos ejemplos en
nuestro país, volver a realizarlo
no es imposible.
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