Trazabilidad de los medicamentos
* Por: Asociación de Farmacéuticos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires (AFAM)
Cuando hablamos de medicamentos, es necesario repasar el proceso desde las etapas previas a su comercialización, es decir, desde que comienza a ser elaborado en laboratorios y droguerías hasta que llega al paciente a través de las farmacias oficinales y/o farmacias de hospital.
Este proceso es el que denominamos trazabilidad de los medicamentos, fundamental para lograr un correcto uso de los mismos y garantizar una acción terapéutica segura.
En este contexto, la farmacia debe ser el único lugar de expendio de medicamentos con el objetivo de asegurar la eficacia del mismo, y en consecuencia, la salud de la población. Por lo tanto, la trazabilidad es fundamental para lograr una buena praxis y para profundizar la función de la farmacia como centro asistencial de salud.
La trazabilidad aporta valor agregado a la dispensación, ya que contribuye a una amplia gama de prestaciones como ser: la farmacovigilancia, la detección de pacientes crónicos, el seguimiento de los mismos, campañas sanitarias, vacunación y evitar la automedicación. De esta manera, se apuesta al uso racional de los medicamentos.
Este tipo de seguimiento es la herramienta con la que cuenta un sistema sanitario para detectar falsificaciones, adulteraciones u otro tipo de delitos que se puedan cometer cuando los pacientes se alejan del canal normal de la adquisición del medicamento. La trazabilidad se vuelve difícil en la práctica, gracias a la venta de los medicamentos en kioscos, supermercados, en la vía pública e incluso a través de Internet. Todas estas prácticas que implican un riesgo permanente en la salud de las personas. Los estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), señalan que en Febrero de 2006, la falsificación de medicamentos afectaba tanto a las marcas como a los genéricos, composición correcta con envase falsificado, composición incorrecta, principio activo insuficiente, principio activo ausente. Un estudio de la OMS en 20 países indicó que entre Enero de 1999 y octubre de 2000, el 60% de los casos de falsificación correspondían a los países pobres y el 40% a países industrializados.
Se calcula que los medicamentos falsificados representan más del 10% del mercado farmacéutico mundial. Este mercado mueve un capital de 75 millones de dólares, un dato que debe ser insoslayable a la hora de reflexionar sobre esta problemática.
Según la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), después de la creación del Programa Pesquisa (2008) ha disminuido el número de medicamentos falsificados. ANMAT desarrolló un sistema de “trazabilidad electrónica informática” que transparenta el circuito de medicamentos "porque permite que el usuario controle si la cajita que compró es legítima y si fue vendida por la farmacia correcta", dijo el Subdirector del organismo, Daniel Goyan.
Con el objetivo de optimizar la vigilancia farmacológica, la ANMAT presentó, a través del defensor del pueblo de la Nación y con el fin de que tome estado parlamentario, un proyecto integral de trazabilidad electrónica informática que no existe en ningún país del mundo. El funcionario sostuvo que de implementarse este sistema, se transparentaría la actividad que involucra a "unas 2 mil droguerías y 13 mil farmacias en todo el país, con unos 450 millones de cajas de medicamentos que circulan por la cadena de distribución y comercialización”. El sistema implementaría el uso de una estampilla con una fuerte adherencia, por lo que una vez pegada sobre la receta no podría despegarse sin romper el papel. El sistema propuesto puede ordenar toda la cadena de distribución de modo de impedir que una droguería venda a otra y se disperse el origen del producto.
El acuerdo Nº 1207 del MERCOSUR sobre articulación nacional, regional e internacional, promueve la capacitación de recursos humanos y la identificación del medicamento falsificado; trabajo conjunto con autoridades legislativas y judiciales; elaborar una estrategia adecuada para mejorar el rastreo (trazabilidad de los medicamentos); desarrollo nacional de información e innovación tecnológica. La FDA ha recomendado a los laboratorios farmacéuticos que comiencen a utilizar las tecnologías de identificación por radio frecuencia (RFID) para mejorar el rastreo.
La Asociación Argentina de Farmacéuticos de Hospital (AAFH), propone un sistema que permite la trazabilidad de cada unidad de medicamentos desde la producción hasta su consumo por el paciente. Este seguimiento impediría la falsificación de productos o reingreso al circuito comercial de unidades robadas o alteradas en algún punto de la cadena de distribución.
Teniendo en cuenta estos aspectos, la Asociación de Farmacéuticos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires (AFAM), considera trascendental el rol del Estado para garantizar la Salud Pública. Se debería llevar a cabo un control exhaustivo de los laboratorios, droguerías y farmacias, certificando buenas prácticas de fabricación y control de medicamentos ya que éste es un bien social
En simultáneo, es necesario implementar una política que termine de una vez por todas con las mafias que roban medicamentos o que los adulteran e introducen en el mercado, porque mientras estas maniobras no sean desactivadas, la salud pública está en peligro.

Aborto y maltrato
* Por: Dra. Catalina Galati
Presidenta de la Asociación de Abogados de Hospitales del GCBA
Un número negro: En la Argentina se realizan cerca de 500 mil abortos clandestinos por año. El 79% de la población está de acuerdo con el aborto de una menor de 15 años abusada y el 78% para cualquier mujer violada.
Una niña de 12 años es violada por su padrastro, su madre dice: No quiero que sea mamá a los 12. Los diarios titulan: “Dramático pedido en Mendoza para que permitan abortar a una nena de 12 años que fue violada”. A la espera de la decisión del Comité de Bioética, para evitar una segunda violación, se viola su derecho, el mal menor, en versión judicial, interferencia ilegítima de la justicia. En nuestra Argentina el aborto no punible es una práctica que nunca arranca.
Una niña de 12 años violada por su padrastro tendría que haber llegado al hospital zonal con la denuncia policial o judicial de la violación y así acceder a la interrupción del embarazo. Todo esto si se hubiese puesto en marcha la Guía Técnica para la Atención Integral del Aborto, que fue publicada en Octubre de 2007 por el Ministerio de Salud y refrendada por el entonces Presidente de la Nación. Pero esta niña de 12 años deberá parir porque así lo determinó un juez.
Detrás de esta niña, y su temprano embarazo, hay maltrato físico, abuso sexual, pobreza, algo llamado bioética, un código penal con muchas interpretaciones y, nada más y nada menos, que una infancia rota.
Esta niña estaba internada en el hospital zonal, supuestamente protegida por la justicia, mientras el juez decidía si permitía o no la interrupción de su embarazo. Allí, la niña recibió la visita de 2 mujeres (Pro vida) que le dijeron que estaba a punto de ser culpable de un asesinato mientras le mostraban fotos de abortos. Eso sí, también le ofrecieron ayuda económica.
En relación a esta forma de convencer opinó el Sacerdote Domingo Basso, experto en bioética de la UCA: “No es un método correcto meterse en la habitación a mostrar fotos”. Me permito decirle a este sacerdote que “correcto” no es el término adecuado, sino que es violatorio, es maltrato, indignante, criminal.
Por otro lado, el Dr. Rafael Luís Pineda, de la Universidad Austral, sostuvo: “Sin duda la niña debe estar informada, pero no violentamente informada”. Si doctor, la niña debe estar informada, contenida y escuchada por profesionales de la salud, por psicólogos, asistentes sociales y por abogados, conforme la Ley 26.061, y no por señoras Pro vida.
La niña debía ser escuchada y tomar una decisión sin miedo, sin promesas ni manipulación, debía hacerlo con libertad.
Mención aparte merece transcribir textualmente las declaraciones del Dr. Oscar Botta, médico de Acción por la Vida y la Familia, y representante de la organización Vida Humana Internacional. Botta justificó la intromisión en la intimidad de la niña: “cuando hay que salvar a un animal o a las focas está todo permitido. Para salvar a una nena de no realizarse un aborto y preservar la vida de un niño valen la pena los intentos pertinentes para que no se cometa un daño para toda la vida”.
Sería muy interesante que el Dr. Botta nos explique cómo se sigue, cómo continúa la vida de esa niña, de esa nueva vida, de esa familia. Sería más que necesario que nos proporcione los elementos y las herramientas, qué guía ha escrito para que esas vidas “no dañadas” establezcan un buen vínculo, y que el mismo no se encuentre viciado por el odio.
Sería altamente beneficioso que estos representantes de la “vida” tengan un plan para que esta niña realice un tratamiento psicológico, que disponga de un lugar digno para vivir, comida, estudios, etc. Ahora bien, si todo ello no ayuda para que el vínculo se establezca, sería necesario que nos proporcionen una lista de lugares y personas que se harán cargo de ese bebe (no querido, no deseado). Todo ello con el fin de que esa vida pueda tener un futuro, no solo vida, que no repita comportamientos y que no cargue con sus orígenes y pueda desarrollarse. Los derechos, suelen decir los jueces en sus sentencias, no son absolutos, en cambio, son los padecimientos los que sí son muchas veces absolutos, permanentes y eternos.
Por último, quisiera transcribir la respuesta de la madre de la niña a quien el juez la ha apartado de su hija (con el fin de proteger a la menor) quien ahora está bajo la tutela de su abuela. La madre vive con $200 mensuales y hasta principios de septiembre, cuando fue detenido el padrastro, recibía el dinero más significativo de parte de su pareja, este factor es significativo para la justicia ya que el violador era el principal sostén económico de la familia. La madre tenía la intención de ocultar por parte de progenitora y padrastro la prueba del delito. La madre de la niña dice: “yo voy a tratar de respetar su opinión, el juez es el que manda, nosotros no podemos hacer nada”.
En definitiva, la niña de 12 años dentro de 7 meses dará a luz y se transformará en una de las 3 mil menores de 14 años que todos los años dan a luz en plena infancia.
Fue mi intención compartir este triste y lamentable caso, no único, en el cual encontré no sólo la lacerante violación, sino también los muchos maltratos de quienes no reconocen derechos al otro, los maltratadotes con títulos que legítimamente intervienen tomando decisiones para proteger lo que no estaba protegido y desprotegiendo lo que estaba protegido, avalando la violencia de algunos, condenando la pobreza de otros.
La justicia denegó la interrupción del embarazo, me olvidaba decirles que la niña no es idiota (me permito ante tanto dolor y horror esta ironía).

Acerca de la despenalización del aborto
* Por: Lic. Silvana Naddeo
Jefa Servicio Salud Mental de la Maternidad Sardá, Miembro de la Comisión Directiva de la Asociación de Psicólogos del GCABA
Tema complejo para ser pensado, difícil por el entrecruzamiento de variables tan diferentes y todas influyentes. Cuando leemos que alguien se expresa sobre despenalización, buscamos rápidamente la justificación por el sí o por el no.
Creo personalmente que este tema, lejos de encontrar la definición de una respuesta, abre en mí cada vez más interrogantes. Se habla de “despenalización”, ¿qué es lo que se está penando en la actualidad? ¿Falta de información? ¿Sometimiento de género? ¿En algunos casos abuso sexual? ¿Falta de campañas sobre procreación responsable?
Conceptos como procreación, sexualidad y genitalidad se encuentran interrelacionados, pero no debería ser así. No tendría que haber embarazo en cada práctica sexual, son dos instancias diferentes, pero aún hoy, por falta de concientización, quedan unidas y es ahí donde la mujer, y en algunos casos la pareja, se encuentra como que ha concebido su propia trampa.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), estima que cada año ocurren 20 millones de abortos inducidos. En 1996, la Organización Panamericana de la salud (OPS) indicó que el aborto es la causa primordial de la mortalidad de las mujeres en gestación.
En Argentina, es muy importante el paso que se ha dado al aprobar la Ley Nº 25.673 de Derechos Sexuales y Procreación Responsable. La misma, que entró en vigencia el 22 de noviembre de 2002, posibilita el acceso de toda la población femenina a la atención en ginecológica y a la prescripción de los métodos anticonceptivos más convenientes en cada caso.
De todos modos, los que trabajamos con la subjetividad sabemos que no existen soluciones, decisiones o políticas públicas que le quepan a todos por igual. Entendemos que la interrupción del embarazo tampoco es inocuo para la “salud mental” de un sujeto, deja marcas y mucho dolor. No siempre sucede que no hay deseo de hijo, muchas personas sienten que no pueden desear un hijo en determinado momento de la vida. Entonces el embarazo se les transforma en un tormento, en una situación sin salida donde pareciera ser que no hay otra solución que interrumpir la gestación.
Y cuando esto ocurre, puede dejar secuelas físicas y psíquicas difíciles de sobrellevar.
Por lo tanto, es de fundamental importancia que las políticas sanitarias junto a los diferentes grupos de trabajo en salud, establezcan planes que incorporen a todas las mujeres de diferentes estratos sociales para poder evitar que se realice el aborto. Sería importante empoderar a las mujeres para que ellas sepan que pueden controlar su natalidad, con eficientes métodos anticonceptivos, con la consulta cotidiana a su especialista en los hospitales, etc.
Cuando hablamos de penalizar o despenalizar, cuando hablamos de leyes, no olvidemos que detrás se encuentran sujetos que padecen desprotección social, enjuiciamiento, pérdida de salud. Debemos actuar “antes”, y ayudar a que no se produzcan embarazos no deseados. De esta manera, los nacimientos tendrán más que ver con mujeres que tomen el lugar de madres y que los recién nacidos sean deseados como hijos y considerados sujetos. |