Entrevista al Diputado Antonio Campos (UCR)
“Si no recibiéramos la demanda del conurbano, estaríamos con problemática ociosa”
Hasta la fecha, en los numerosos reportajes realizados por Federación a diferentes personalidades del área política, académica o sanitaria de la ciudad, en los cuales se abordaron temáticas relacionadas con las diversas problemáticas que aquejan al ámbito de salud, nunca ninguno de los entrevistados vertió conceptos tan duros sobre la labor de los profesionales de la salud de la ciudad. El Dr. Antonio Campos, Legislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la Unión Cívica Radical, fue la excepción.
En el siguiente reportaje, este médico de 59 años que se formó en la UBA y que tuvo distintos cargos en diferentes hospitales de la ciudad y de provincia, entre ellos el de director del ex Hospital Vecinal de Villa Urquiza, señala que entre las distintas debilidades del sistema sanitario se encuentra principalmente la baja productividad del recurso humano de la ciudad. Sabemos que la opinión del Diputado Campos, puede llegar a generar polémica e incluso malestar en algunos de nuestros lectores. Y si bien es cierto que desde Federación no coincidimos con la postura y la argumentación del entrevistado, no queríamos dejar de publicarla no sólo por el respeto que nos merece la opinión de cualquier persona relacionada con el ámbito sanitario de la ciudad, sino también porque creemos que nuestro medio de comunicación institucional, que es este Newsletter, se debe basar siempre en la libertad de expresión de ideas y posturas de los diferentes actores de la ciudad, por más que desde aquí a veces no las compartamos.
A continuación las opiniones del Diputado Antonio Campos.
¿Qué lo llevó a incursionar en la política, tiene algún antecedente familiar?
Cuando era estudiante de medicina empecé a militar en una fracción estudiantil y a partir de allí trabajé mucho para el Centro de Estudiantes de la UBA. En el año 1981, me comprometí a trabajar en el cambio social inspirado en la figura del Dr. Alfonsín, lo hice en el ámbito de la salud. No tuve cargos políticos hasta el año 89, y de manera rentada recién en el año 98 donde desempeñe el cargo de Legislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, presidiendo la Comisión de Planeamiento Urbano.
Usted se acaba de referir al Dr. Alfonsín, observé que en la entrada a su despacho esta colgada una foto del ex Presidente. ¿Qué representa él para usted?
Representa mucho. Yo compartí con Alfonsín muchos encuentros, charlas, comidas, discursos. Alfonsín es el ejemplo de la militancia política, de la humildad, la tolerancia, del respeto por los consensos, los acuerdos y de las distintas posiciones ideológicas en la política. Era una persona con grandes valores.
Con respecto al ámbito sanitario de la ciudad, hoy varios centros de salud estatal están en malas condiciones, las quejas abarcan desde la falta de insumos y personal, hasta hacinamiento y escasa inversión en tecnología. ¿Cuál es el trasfondo de esta realidad?
Cuando hablamos del sistema de salud no debemos referirnos solamente a la cuestión de infraestructura, de equipamiento o de los avances tecnológicos., sino también al recurso humano. Con respecto a lo presupuestario, la ciudad tuvo un momento bisagra en el año 90 cuando desde la tercerización de servicios se empezó a transferir dinero del estado, que era utilizado en las distintas áreas de salud, lo que produjo un colapso presupuestario que hoy se está viviendo en la ciudad. Gran parte de la recaudación tributaria se traslada a sectores que no pertenecen al conjunto de los recursos humanos de la ciudad sino a empresas privadas. Hay ciertas cuestiones muy puntuales que sí deben tercerizarce, pero el mantenimiento, la comida, la higiene, el lavado de ropa, etc., no se deben concesionar a empresas privadas. Por otro lado, si bien es real que hay problemas de equipamiento y de insumos, sabemos que la mayoría de la problemática en salud se resuelve con niveles de complejidad media no alta. Lo que quiero decir es que hay una muy baja productividad en el recurso humano de la ciudad para resolver los problemas de la gente. Hay profesionales que producen una cirugía al mes, contando las horas de trabajo de ese profesional significa que hay una muy baja producción.
¿Su afirmación se basa a partir de qué datos?
Estos datos se basan en estudios de auditoria que he realizado en distintos hospitales de la Ciudad de Buenos Aires. Los mismos muestran por un lado las falencias que habías remarcado con tu pregunta, pero por otro lado revelan falta de dedicación ante el paciente necesitado que recurre al hospital público. Hay cirugías que se resuelven en 60 o 90 días y lamentablemente hay algunas patologías que tienen que resolverse en un lapso no mayor de 15 días.
¿Cuáles piensa que son las razones de esta baja productividad que usted sostiene que tiene el profesional?
A un mal concepto sobre los propios integrantes del sistema de salud producto de cómo se gestiona la política de salud de la ciudad. Si al ministro de salud lo ponen los cuerpos profesionales, los directores de los hospitales son puestos a partir de arreglos gremiales o sectoriales, si los propios profesionales del hospital eligen a sus jefes de servicio y éstos a sus jefes de unidad y así sucesivamente, llega un momento en que nadie puede impartir órdenes porque todos son partícipes de las decisiones de quien esta al frente.
El diputado Selser, presidente de la Comisión de Salud de la Legislatura, sostiene que nunca hubo tal nivel de desfinanciamiento en los hospitales públicos. ¿Coincide con esta afirmación?
El presupuesto de salud de la ciudad prácticamente no varía, en las porcentualidades del monto, en la porcentualidad anual, es decir que el presupuesto sanitario es de alrededor del 25%. Donde se ve el desbalance de esta financiación, es que por un lado en el sistema de salud ingresan agentes tanto del escalafón como de la carrera profesional, pero por otro lado se va la plata a través de la tercerización que genera que estemos creando nuevos puestos de trabajo y al mismo tiempo tenemos menos cosas para hacer. Si del presupuesto, que es de 5000 millones de pesos, yo tengo un gasto corriente entre 3 y 3500 millones en recursos humanos y yo a éste lo aumento porque ingresa gente, lo que hago es disminuir la porcentualidad de utilización de recursos para los otros aspectos del sistema. Si al mismo tiempo sigo tercerizando servicios obviamente se va a desfinanciar por una mala asignación de recursos. El gasto en salud debe ser brindado al paciente y aquí hay mucho gasto que es brindado para tercerizar o para las incorporaciones de nuevos profesionales.
Pero hay una gran cantidad de nombramientos pendientes que todavía no han sido efectivizados en los distintos hospitales y centros sanitarios de la ciudad.
Hay reclamos valederos de mucha gente que esta esperando que la incorporen a la carrera o al escalafón. Lo que pasa es que hay que balancear ese ingreso y que aquellos que se sumen puedan llevar adelante tareas que no se tengan que tercerizar. Además, el nombramiento debe ser producto de un concurso como lo determina la constitución y la Ley de Salud. La carrera profesional establece que la selección tiene que ser abierta para ocupar una vacancia.
Qué piensa sobre el plan del Gobierno para reglamentar la Cobertura de Salud porteña con el fin de descentralizar la atención primaria de salud, las consultas no urgentes, en consultorios y centros médicos barriales. La idea es que cada vecino sin cobertura médica se entere en los próximos meses que tiene a su disposición centros de atención barriales y médicos de cabecera para agotar sus primeras consultas médicas.
La desconcentración de la atención que se esta haciendo en la ciudad y que no es atención médica primaria, es acercar a otros lugares la mayor cantidad de oferta en centros de atención médica primaria, sobre todo en las 4 o 5 especialidades médicas básicas de salud, para que la gente no recurra al efector que tiene que estar para otras complejidades. El médico de cabecera, el centro médico barrial y el CESAC son desconcentraciones de niveles de atención. La atención médica primaria es un proceso multidisciplinario con abordaje a otras situaciones que hacen al hábitat del paciente.
¿Es justificada la queja del gobierno macrista con respecto a que se reciben una gran cantidad de pacientes para ser atendidos en los hospitales públicos de la ciudad, y que esto genera problemas en el servicio de atención?
En mi concepto sanitario no hay barreras ni fronteras en la atención en salud. Hay ciertas conductas fóbicas hacia las personas que no son del lugar y esto no debe permitirse. Es una obligación dar la asistencia y un derecho de la persona a ser asistida. Si no recibiéramos la demanda del conurbano, sobre todo a nivel de institucionalización, es decir de personas internadas en efectores de la ciudad que la estadística anual indica que es del 52%, estaríamos con problemática ociosa y no se podría justificar todo este gran sistema que tenemos.
¿Qué creé que pasó con el Hospital Lagleyze, cuáles eran las intenciones del gobierno cuando decidió cerrarlo preventivamente?
Primero tenemos que tener en cuenta que esta todo muy politizado. No se bien que intentó hacer el ministerio con el cierre preventivo y cuanto daño produjo esa inundación que efectivamente existió. Quedó plasmado a partir de la movilización de los profesionales que se quería trasladar el servicio oftalmológico al Hospital Durand. Hubo una intencionalidad del ministerio de trasladar el servicio a dicho hospital, pero no puedo asegurarte si esto tenía un carácter crónico a futuro o era una cuestión transicional ante el problema. De todas maneras el ministro ya desvirtuó cualquier posibilidad de cierre del Lagleyze.
Está bien, pero la aclaración del ministro ocurrió después de una reacción en masa de los profesionales de dicho efector Claro, la reacción ocurrió por razones obvias, pero yo no puedo prejuzgar al ministro de que quería cerrar el hospital.
Un grupo de legisladoras del PRO, descalificaron hace unas semanas al diputado Selser, afirmando que sólo busca rédito político y que desconoce la situación de la salud pública en la ciudad. ¿Cual es su opinión sobre la labor del diputado en este corto tiempo que lleva como presidente de la Comisión de Salud de la Legislatura porteña?
Es una persona normal, como cualquiera. Pone los temas en discusión, da lugar a las diferentes posiciones. Por otro lado, hay que entender que está muy a la defensiva porque hubo muchos problemas en la ciudad en un corto plazo como la situación del Hospital Tobar García, lo del Lagleyze o el tema de la privatización de la ropa. Pero los problemas de los hospitales existieron siempre, en cualquier gestión.
Que conclusiones saca del acuerdo paritario celebrado entre el gobierno y los gremios de salud en la Ciudad de Buenos Aires
La suba del salario tiene que ser paralela a la inflación.
¿Qué opina del pedido de juicio político al ministro Lemus por incumplir una sentencia firme que lo obliga a realizar refacciones en el Hospital Infanto Juvenil Tobar García, así como a contratar al personal necesario?
Creo que el Dr. Lemus no recibió mucha ayuda de su elenco ministerial. Yo no soy macrista, soy radical, pero ante todo soy razonable. Otros gobiernos también tuvieron problemas con algunos hospitales, siempre hubo problemas en la continuidad y finalización de obras. Lo del Hospital Tobar García es serio porque es el único efector del país que atiende la problemática infanto-juvenil y que tiene solamente 68 camas, esto claramente es inadmisible. Cuando se tomó la determinación de reformular la obra de este hospital hubo falta de criterio del anterior ministro de salud y del actual. Digo esto porque se tendría que haber hecho en carácter de emergencia sanitaria y desarrollar el proyecto en el mínimo plazo posible.
¿Usted apoyaría este pedido de juicio político?
Tendría que evaluar bien todos los elementos que forman parte de la solicitud del juicio. Si éste tiene un tinte político, por más que yo sea anti PRO, no lo apoyo. Hay que manejarse por los hechos concretos y por las fallas en el sistema. Si se demuestra que hay una ineficacia y una desidia ahí sí se puede considerar la vía legal. Esta gestión del ministro de salud es de regular para abajo. Pero no es la peor. Los problemas de los hospitales son crónicos y con el correr del tiempo se deterioran más. Lo que veo es falta de decisión de dónde se debe incorporar el recurso presupuestario para resolver los problemas.

Opiniones desde la trinchera: Hospital Santojanni

En esta nueva sección vamos a acercarnos a la realidad situacional de los diferentes hospitales de la ciudad. Y lo vamos a hacer a través de la voz de los propios trabajadores y profesionales de la salud de los respectivos efectores. Sabemos que para tener una información de primera mano sobre la situación sanitaria de la ciudad, es necesario hablar y escuchar a aquellos que cada día y noche se esmeran, muchas veces en contextos donde los recursos y las herramientas laborales son muy limitadas, para efectuar su trabajo con éxito.
Opiniones desde la trinchera, nombre con el cual denominamos a esta sección, ofrecerá en cada Newsletter un sistema de 4 preguntas realizadas a profesionales de distintas especialidades quienes no tendrán límites en la extensión de sus respuestas. En este lanzamiento elegimos al Hospital Santojanni para desarrollar la investigación de la realidad hospitalaria en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Cuestionario:
1- ¿Podría contarnos cuáles son las actividades laborales que usted desarrolla en el hospital?
2- ¿Qué opina sobre las condiciones y medio ambiente de su área de trabajo?
3- ¿Cuenta con los recursos necesarios para realizar su tarea?
4- ¿Qué cualidades destacaría del funcionamiento del Hospital Santojanni y cuáles creé que son mejorables?
Respuesta:
Lic. Patricia Pardo, Jefa de Fonoaudiología del Hospital Santojanni
1- Me desempeño como Jefa del Servicio de Fonoaudiología, en el Departamento de Servicios Centrales de Diagnóstico y Tratamiento del Hospital Santojanni.
Nuestro servicio realiza tareas asistenciales, docentes y de investigación, con un perfil prioritariamente audiológico. Lamentablemente, dado que es un servicio que cuenta con poco personal de planta, no podemos abarcar el área de patología de la comunicación en su totalidad.
2- Las condiciones edilicias del Hospital Santojanni son aceptables, aunque por ejemplo, en el área de consultorios externos no contamos con ventanas ni luz natural. Las condiciones en que trabajamos no difieren de lo que seguramente ocurre en otros hospitales, con las carencias de insumos y personal que sufrimos a diario, en oposición a la creciente demanda asistencial.
El equipo de trabajo del Servicio de Fonoaudiología está integrado por la Lic. Denise Lambruschini, las Fonoaudiólogas Patricia Ramos, Alejandra D’ Addario, Carolina Montero, Sara Vázquez y la inestimable colaboración de la secretaria administrativa, Sra. Cristina Vaquié. Pronto se estarán incorporando las colegas Gabriela Spósito y Karina Quinteros. En este equipo nos complementamos muy bien en la forma de trabajar, y considero, desde lo personal, un privilegio poder contar con profesionales de una calidad humana y técnica como la que demuestran a diario cada una de las nombradas. Esto, sumado al empeño y la dedicación que cada una de nosotras pone en la tarea, hace que el clima laboral sea muy bueno.
Además, y por fortuna, nuestra Jefa de Departamento de Servicios Centrales de Diagnóstico y Tratamiento, la Dra. María Inés González, jefa y amiga, nos facilita día a día la tarea con su apoyo y empeño.
3- Dada la creciente demanda asistencial, el plantel nunca es suficiente para cubrir estas exigencias. Además, el avance tecnológico es muy rápido en estos tiempos, y nos gustaría poder reemplazar nuestros equipos de diagnóstico por otros más modernos con la celeridad deseada, pero, y adaptándonos a la eterna crisis de recursos, podría decir que no estamos tan mal.
4- Sobre todo, el grupo humano en su totalidad y la calidad de atención que en cada servicio se trata de brindar. Los tiempos son muy difíciles y todos tratamos de colaborar desde nuestro humilde lugar para hacer un poco menos dura la realidad de nuestra sociedad.
Respuesta
Dra. Gladys Elena Saraspe. Farmacéutica Hospital Santojanni
1- Actualmente me desempeño como Farmacéutica de guardia del día domingo. Esta es mi tarea desde hace cerca de 23 años, con una interrupción entre 2004 y 2007 en los que ejercí como Jefa de Droguería, regresando luego de renunciar al cargo, a la guardia.
Mis funciones consisten fundamentalmente en dispensar los insumos de urgencia a los distintos servicios que lo soliciten. Además, debo responder algunas consultas telefónicas sobre existencias o reemplazos posibles, atender la ventanilla de pacientes ambulatorios que provienen de la guardia general y ocasionalmente llamar a otras farmacias de hospital, solicitando insumos de los que no tenemos existencia y son requeridos por algún servicio. También realizo algunas tareas administrativas como el llenado de planillas y el control del stock de guardia, de alcaloides.
2- Nuestra farmacia se encuentra en un subsuelo, con escasa ventilación natural.
No disponemos de salida de emergencia, si bien el servicio cuenta con dos puertas, ambas están separadas por menos de 10 metros y dan al mismo pasillo interno. Es decir que en caso de incendio u otro tipo de accidente posible, no habría vía de escape hacia el aire libre, ya que las ventanas que se encuentran aproximadamente a 1.80 metros del suelo, están enrejadas. Por otra parte, aunque se realizan tareas periódicas de desinsectación, abundan las cucarachas. A esto debemos sumarle que no contamos con personal de limpieza permanente, por lo que la higiene del lugar es insuficiente.
Tampoco contamos con personal de seguridad en las cercanías del servicio, me he visto en repetidas ocasiones en la necesidad de llamar a los agentes de policía de la guardia para que controlaran a algún paciente difícil que no aceptó la falta de los medicamentos que necesitaba e intentó agredir a quién lo estaba atendiendo.
Finalmente, poco después de la aparición de la gripe de tipo H1N1, el Ministerio de Salud de la Ciudad, autorizó la asistencia de un segundo profesional farmacéutico de guardia para los hospitales generales de agudos, como el nuestro. Esto nunca se hizo efectivo, concurriendo durante algunos meses una farmacéutica, sólo 6 horas por la mañana, mientras que nuestro trabajo se incrementó en la misma medida que el de los otros días de guardia, que sí cuentan con dos profesionales.
3- No tenemos provisión, por lo menos los farmacéuticos de guardia de fin de semana, de ningún tipo de elementos necesarios para realizar nuestro trabajo. Por lo que optamos por comprar nuestras propias lapiceras, tijeras, abrochadoras, calculadoras, etc., porque si bien el hospital cuenta con un depósito al que pueden hacerse pedidos de este tipo de material, los mismos no llegan a las guardias de fin de semana.
En ocasiones los teléfonos no funcionan por mucho tiempo y se nos ha llegado a pedir que utilicemos nuestros propios celulares para hacer llamadas a otros hospitales o a proveedores de insumos de urgencia. Es evidente, que se ha naturalizado esto de no contar con los recursos necesarios para trabajar y el hecho de que debamos desembolsar de nuestro propio bolsillo para adquirir los materiales que escasean.
4- El Hospital Santojanni es un centro de alta complejidad en el que se trabaja responsablemente y se dedica la misma calidad de atención a todos los pacientes que acuden al mismo. Si bien a veces se levanta alguna voz entre nuestros compañeros, diciendo que sólo deberíamos ofrecer nuestros servicios a residentes de la ciudad o a ciudadanos argentinos, lo que me parece un despropósito y una manifestación de ignorancia de las leyes vigentes, finalmente cada uno realiza su trabajo de la mejor manera posible. Y aunque esto, más que una cualidad es simplemente el cumplimiento del deber que se nos ha encomendado, me parece destacable teniendo en cuenta las malas condiciones de trabajo y la constante escasez de insumos a las que nos enfrentamos.

Federación en contra de la violencia en los hospitales
Lo que en un principio sonaba a historias descabelladas y que raramente podían ocurrir en los hospitales porteños, hoy se han convertido en relatos cotidianos.
¿A qué nos referimos? A la gran cantidad de agresiones que viene sufriendo el personal médico en las guardias de los principales centros de salud de la ciudad.
Si bien en el pasado, el profesional de la salud no estaba exento de ser agredido psicológicamente por algún paciente o familiares del mismo, en la actualidad lamentablemente se ha pasado del insulto verbal a la embestida física. Por este motivo, el martes pasado se realizó un paro de actividades de dos horas en los hospitales públicos porteños para alertar sobre las condiciones de inseguridad que afrontan los profesionales en los centros de salud, en especial en las guardias. Esta medida fue impulsada por la Asociación de Médicos Municipales (AMM) a partir de las innumerables denuncias efectuadas por los profesionales de la salud.
Hay que recordar que además de las agresiones en los hospitales, las ambulancias del SAME han sido apedreadas o tiroteadas en innumerables circunstancias y sus médicos a bordo amenazados. A partir de estas experiencias no es muy complicado darse cuenta que el riesgo de perder la vida en cumplimiento del deber se ha convertido en una realidad.
Desde Federación queremos comunicar no sólo que hemos apoyado la medida del martes pasado, sino también que seguiremos participado de las distintas asambleas para expresar el malestar del sector y que defenderemos, con toda nuestra energía, la integridad física y psicológica de los profesionales de la salud y del personal que los acompaña en las tareas diarias de asistencia a la comunidad.

|