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Reportaje a la Diputada Gabriela Alegre
(Encuentro Popular para la Victoria)

“El gobierno tiene que hacer cumplir el derecho a la salud
que tienen las personas”

Ex funcionaria de la gestión de Aníbal Ibarra, militante de años en defensa de los Derechos Humanos, actual Diputada por el Bloque Encuentro Popular para la Victoria e integrante de las Comisiones de Salud y de la Mujer de la Legislatura, Gabriela Alegre profundiza en este reportaje su visión sobre la política sanitaria de la ciudad. Si el lector quiere conocer a alguien que es opositor a la política macrista desde la contundencia de sus argumentos, entonces no deje de leer esta entrevista.

- El legislador Martín Hourest (Igualdad Social) sostuvo que los hospitales están colapsados por que hay un bajísimo nivel de ejecución del gasto en salud, ¿Qué opina sobre esta declaración?

Esto en obras es clarísimo. Se realizaron solo algunas, y para el año que viene todas las inversiones que se prevén dependen de financiamiento externo. La infraestructura sanitaria deja mucho que desear , por lo que la situación es grave: la obra inconclusa y paralizada del Tobar García por ejemplo, todo los días afecta la atención de la salud mental de niños, niñas y adolescentes. O la falta de terapia intensiva pediátrica en el Hospital de Quemados, que obliga a derivaciones riesgosas.

- La gran cantidad de pacientes que esperan ser atendidos en los hospitales públicos de la ciudad, ¿es un problema derivado del conurbano como sostuvieron desde el gobierno macrista?

No me parece. El subsector estatal está lejos de funcionar de manera óptima y aún así, personas de otras jurisdicciones, muchas de los partidos del conurbano buscan la atención en el ámbito de la Ciudad, por tradición, porque confían más, porque los hospitales de la ciudad tienen prestigio, porque trabajan aquí. Las investigaciones realizadas hasta el momento indican que es cierto que muchas personas de otras jurisdicciones se atienden en la Ciudad. Pero también es cierto, que hay mucha gente que vive en la Ciudad y no tiene cobertura de otro tipo y recurre a los efectores públicos o que se atiende en los efectores públicos porque es la mejor opción en alguna especialidad o práctica. La "culpa" de las demoras en la atención o la falta de turnos, si a eso se refiere, no la tiene el flujo de pacientes del conurbano. Además, este tipo de reflexiones, además de promover la discriminación, tampoco tienen mucho sentido, la Ciudad tiene obligación constitucional de atender gratuitamente a todo el que requiera una prestación y en todo caso, buscar la retribución económica de la jurisdicción a la que pertenezcan.

- ¿La desmanicomialización es un argumento usado por el gobierno para construir los centros de internación y realizar el famoso proyecto de corredor verde Boca-Barracas y el Centro Cívico siglo 21?

Si, es una excusa. La gestión no tiene real apego a las pautas de la ley de salud mental que indican que la internación debe ser el último recurso y por tiempo limitado, que se debe optar por la interdisciplina, que se debe priorizar los tratamientos ambulatorios, las camas de salud mental en hospitales generales, los talleres protegidos, que se debe consultar el plan de salud mental con el Consejo General de Salud Mental, etc. Nos venía quedando claro, pero es más evidente aún a partir de la puesta en funciones del nuevo director general adjunto de salud mental, Gregorio Alcain, que sostiene una visión absolutamente contraria a lo establecido en la ley, e inclusive contraria a los derechos de los pacientes garantizados por la ley 153 y la Constitución.

¿La propuesta de cerrar los hospitales Borda y Moyano está relacionada con la ejecución de este tipo de política?

Está relacionada con dos proyectos inmobiliarios, el del Parque Cívico y el de la construcción de diez nuevos centros de internación. En definitiva, negocios para el sector de la construcción.

- ¿Qué cambios se deben llevar a cabo en el Sistema de Salud Público de la Ciudad de Buenos Aires para que sea más eficiente?

Lo que el subsector estatal tiene que hacer es cumplir con el derecho a la salud de las personas, creo que esto sería eficiente. Más inversión genuina en el primer nivel de atención (en infraestructura, personal e insumos), para que existan servicios de salud accesibles y disponibles para la población, en los programas de prevención, como por ejemplo el programa de salud sexual y reproductiva, promover de manera genuina la incorporación de los profesionales que siempre faltan (por ejemplo psicólogos/as y trabajadores/as sociales, o anestesiólogos) y la profesionalización de los/as enfermeros/as y una mayor articulación con el área metropolitana y con el ministerio de desarrollo social, para apuntar al logro de servicios de mejor calidad, por nombrar solo algunos puntos.

-  Distintas organizaciones no gubernamentales denunciaron que los derechos de los niños y adolescentes de la ciudad están amenazados y que los servicios que deben atender las necesidades de éstos no están funcionando correctamente. En el área de salud, ¿cómo se refleja esta situación?

Se refleja de manera muy clara: todos los problemas del primer nivel de atención lo padecen especialmente los/as niños/as y las mujeres. La falta de insumos, de profesionales y el pésimo estado edilicio de muchos CESACs repercuten directamente sobre la salud de niños/as y mujeres, porque ahí se atiende básicamente pediatría y gineco-obstetricia. Lo que decía antes del Tobar y de la terapia pediátrica del Quemados también es un ejemplo, como también la falta de depósito de los fondos que debe aportar la Ciudad para el Garrahan, que este año fue un escándalo.

- ¿La violencia de género debe ser incorporada y considerada como un problema de salud?

Por supuesto, como indica la OMS la violencia de género es un problema grave de salud pública, no sólo por sus consecuencias físicas, sino también psicológicas y sociales. La atención integral de las mujeres víctimas de violencia de género en el sistema de salud también debe complementarse con políticas sociales muy concretas que permitan a las mujeres atravesar los peores momentos luego de la violencia (por ejemplo, a través de un sistema eficiente de refugios y patrocinio jurídico)  y la obtención de mayores grados de autonomía y poder de decisión sobre sus vidas para que puedan sortear la violencia de género, sobre todo cuando tuvo lugar en relaciones de pareja.

- ¿Qué significancia tiene para la sociedad que la Comisión de Salud de la Legislatura porteña dio dictamen favorable a la reglamentación de la realización de los abortos no punibles?

Es un paso hacia el cumplimiento de los derechos de las mujeres en la Ciudad. Normalmente este tipo de proyectos no logran ni siquiera dictamen, con un texto muy bueno que propone reglas respetuosas de lo que indica el Código Penal desde el año 1921 pero que no se cumple y pautas muy claras para los profesionales de la salud. La idea es que los abortos se realicen efectivamente en los casos en que el aborto no es punible (peligro para la salud, para la vida o violación) y que las mujeres no tengan que recurrir al aborto clandestino poniendo en peligro sus vidas y su salud.

- En un seminario sobre derechos sexuales y reproductivos, la ministra de la Corte Suprema de Justicia Carmen Argibay, sostuvo que “cada mujer tiene que decidir lo que a ella le conviene” frente a un embarazo. ¿Cuál es su posición con respecto a esta opinión?

Estoy de acuerdo. Por eso, desde la ciudad impulsamos el proyecto de regulación para el acceso al aborto no punible, que es lo que podemos hacer en la Legislatura y a nivel nacional estaría de acuerdo con propuestas que avancen en brindar mayor amplitud a esta despenalización, como el que se plantea ahora en España, y se aprobó en ciudad de México el año pasado.

- ¿Cuál es su opinión de la partida de 50.000 pesos, destinada al cumplimiento de la Ley de Educación Sexual en la Ciudad de Buenos Aires?

Es muy poco y pone de manifiesto la verdadera voluntad del macrismo en lo que respecta al cumplimiento de los derechos sexuales y reproductivos, sobre todo, los de las mujeres. Dicen, "aborto no: hay que impartir educación", pero a la hora de la verdad, ni lo uno, ni lo otro, lo que deja expuesta realmente su ideología autoritaria y sexista: hay que reproducirse.
Y en el caso del aborto no punible, este razonamiento es falso, si el embarazo pone en riesgo tu vida, o tu salud, o te violaron, no hay educación que valga, sólo personas realmente crueles y machistas -que creen que las mujeres deben correr estos riesgos con tal de traer niños al mundo- pueden estar en contra del aborto no punible. 

- ¿El Ministerio de Salud debe promover la investigación de células madre?

El Ministerio de Salud debe promover la investigación que tenga relevancia en términos de salud pública. Esto es, que se investigue en problemas de salud que afectan principalmente a la población (violencia de género, mortalidad materna e infantil, chagas, tuberculosis, accidentes de tránsito). No creo que sea el caso de las células madre.

 - ¿Está conforme con las medidas que se están implementando en la Ciudad de Buenos Aires para prevenir el dengue?

Las campañas están bien, pero dejan todo en manos de las personas: "oiga usted, descacharrice, que si no hay huevos, no hay mosquito, y si no hay mosquito no hay dengue". Entiendo que habría que profundizar las medidas concretas a cargo del Estado: fumigación, descacharrización y desmalezamiento en muchos terrenos de la zona sur, por ejemplo. El cementerio de autos de Lugano sigue siendo un problema en este sentido.

 - ¿Qué resultado tuvieron los convenios celebrados entre el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y las universidades privadas en el ámbito académico de las carreras de la salud?

El año pasado la ciudad firmó convenio con ocho universidades privadas para que sus alumnos realicen prácticas de grado de carreras de ciencias de la salud. Los resultados son graves: sobresaturación de practicantes que puede afectar la prestación del servicio, utilización de los recursos del subsector estatal por parte de las universidades privadas que no tiene una justa remuneración, y mientras tanto, un subsector privado y de la seguridad social que tiene casi igual cantidad de camas que el estatal pero en el que casi no se practica. La Ciudad siempre mantuvo una relación privilegiada con la Universidad de Buenos Aires y queremos que esto vuelva a ser así.

Reportaje al Dr. Mario Rovere,
médico sanitarista y docente universitario

“Hay escasa vocación por sostener lo público en la ciudad”

El Dr. Mario Rovere es un destacado especialista en medicina sanitaria que además se desempeña como docente de posgrado de las Universidades Nacionales de Rosario y Buenos Aires. Estas actividades y su amplia trayectoria como consultor de organizaciones nacionales e internacionales vinculadas a la salud pública, hacen que su opinión sea constantemente requerida y escuchada. Epidemias, medios y miedo; el mercado, los lobbies y la salud pública; Atención Primaria y Ley Básica de Salud son, entre otros, los temas abordados a continuación.

- ¿Qué le pareció la decisión tomada por nuestro país de producir la vacuna contra la influenza A?

Por lo que parece a nivel mundial la epidemia se ha replegado pero piensa volver. La situación en el hemisferio norte es grave aunque los medios lo hayan sacado de circulación y es imprescindible prepararse porque este virus está suelto. La producción de vacunas es un elemento sustancial de lo que en otros países se conoce como soberanía sanitaria. Hay evidencia más que abundante sobre la vulnerabilidad en la que puede quedar un país cuando depende de un insumo sanitario que escasea y el país no produce. 

- ¿Está conforme con la información que recibe la población con respecto a cómo debe prevenir el dengue?


Pienso que la comunicación social que tenemos es más que insuficiente y sobre todo transfiere escasa información a la población para que se involucre activamente en la lucha contra el vector. Hay conceptos repetidos hasta el hartazgo pero no hay adecuada información y evacuación de dudas sobre los temas denominados zonas grises en donde falta esclarecer como sumarse activamente a la vigilancia entomológica.  

- La problemática del dengue, ¿es inflada por los medios?

 No, los medios primero que nada venden noticias y cuando no hay información oficial, confiable y entendible van a buscarla a donde pueden. La confusión que reflejaron los medios tanto en Dengue como en Gripe porcina (conviene seguir denominándola así para no perder el origen de las cosas) se debe a que los propios equipos de salud y sus referentes científicos no han construido ni trabajado consensos. Si no hay consensos la información a los medios llega contradictoria.
El problema del Dengue es muy grave; no por la epidemia en sí sino por la existencia de una posible reinfección gravísima que puede ocurrir durante una segunda exposición a la enfermedad. Es lo que se conoce como Dengue hemorrágico. Eso nos obliga de ahora en más a prepararnos para un segundo brote que puede ser más agresivo que el anterior.  

- ¿Qué perdidas económicas, en los distintos ámbitos comerciales, puede llegar a ocasionar una epidemia?

Tremendos, como hemos visto en México durante Semana Santa y en Buenos Aires en las vacaciones de invierno la población puede autoaislarse como medida defensiva y paralizar todo. Aquí los espectáculos, servicios, turismo, escuelas y shoppings cerraron no por solidaridad sino porque la población había dejado de asistir y era mas caro sostener los costos fijos. No teníamos mucha experiencia con epidemias pero la historia de la humanidad es clara. Una epidemia puede destruir economías, tumbar gobiernos y hasta generar tensiones en las relaciones internacionales.

- ¿Podría explicar como es la relación entre mercado y salud pública?

 La salud pública ha pasado por diferentes momentos de mayor confrontación o mayor complementariedad con el desarrollo económico. Si se piensa en los avances de las primeras décadas el siglo XX en la  producción de la agroindustria (por ejemplo caucho) hacia las zonas tropicales, la salud pública ha sido una aliada fundamental para que esto pudiera ocurrir. De vez en cuando ocurren situaciones en donde los intereses de ambos campos entran en contradicción lo que ocurre generalmente cuando los beneficios de corto plazo ponen en peligro las conquistas de la salud pública. Por ejemplo una urbanización masiva como la ocurrida en Lima en los 80s sin desarrollo ni inversión en redes de agua potable y alcantarillado  desembocó en una epidemia de cólera. La megaproducción porcina en la frontera México Estados Unidos generó las condiciones para la mutación del H1N1 conocido como fiebre porcina. Se trataba de un negocio muy rentable que terminó destruyendo la economía mexicana, al menos durante el año 2009. Las empresas turísticas mexicanas deberían reclamarle indemnización a las empresas de carne de porcino. Sin embargo es mas probable que terminen recibiendo subsidios del Estado Mexicano. Por otro lado el H1N1 está generando ganancias para las empresas que están produciendo vacunas.

- El Dr. Escudero, médico sanitarista y docente universitario, sostiene que los lobbies capitalistas de salud están perjudicando al ámbito sanitario del país. ¿Qué piensa sobre esta afirmación?

Creo entender a que se refiere. Si consideramos 55 años de salud pública en el país, (casualmente desde 1955) casi la única constante en las políticas de salud es que sus resultados han hecho crecer más y más la participación relativa del sector privado. Como el entramado de intereses privados de salud, en todos los países del mundo, ha aprendido las ventajas de financiar la política, puede entenderse el escaso interés demostrado por los partidos políticos –con escasísimas excepciones-  por modificar esta situación e incrementar la inversión pública en este sector. Si quieren un ejemplo paradigmático pregunten qué pasó con la ley nacional de regulación de la medicina prepaga que tiene media sanción de diputados.

- ¿Cuáles piensa que son los principales problemas que sufre el Sistema de Salud Público de la ciudad?

La primera es el aislamiento. El gobierno de Macri está aislado y la Ciudad de Buenos Aires es inviable por fuera de sus ricas interacciones con la provincia de Buenos Aires, con el resto del país y con el mundo. Las relaciones con Nación son hostiles y con la provincia de Buenos Aires son apenas formales.
La segunda es que hay escasa vocación por sostener lo público a pesar de las apariencias que indican que los vecinos no tolerarían un desmantelamiento en esa área. Sin embargo los conflictos en el ámbito de la salud mental son un globo de ensayo. Quiero decirlo con todas las letras y ya lo decía en época de Ibarra.  No hay financiamiento posible de una policía de la ciudad sin restarle recursos a salud y a educación. 

- Habría que hacer una redefinición del sistema, ¿cuáles y en qué áreas?

Sin lugar a dudas. Es imprescindible abrir una mesa generosa y amplia para constituir una autoridad sanitaria colegiada para el área metropolitana. La ley básica de salud es un buen instrumento que no se está cumpliendo a cabalidad, pero además se necesita establecer mecanismos claros de coordinación para garantizar igualdad de derechos en una región del país en donde se concentran buena parte de los recursos, pero también buena parte de las inequidades en salud.  

- ¿Qué opina de la atención primaria de la salud y de medicina preventiva brindada en la ciudad?

La cobertura se ha ido ampliando pero a un ritmo inferior al necesario. El modelo Ciudad es de alta concentración de recursos, incluso en la APS. En la recuperación de la democracia se planificó contar con 50 centros para el año 1989.  20 años después no hemos alcanzado esa cifra que ya ha sido duplicada por ciudades como Rosario.  

- ¿El sector profesional debería participar más en la diagramación de las políticas de salud?

Sin lugar a dudas. Lo más peligroso es quedarse esperando a que las cosas ocurran. La ciudad de Buenos Aires, a pesar de la alta autoestima con las que se nos caracteriza, es una de las jurisdicciones con menos experiencia en ejercicio democrático. La demora en constituir una ley de comunas es un buen indicador del poco celo por constituir democracia en esta jurisdicción.

El Dr. Juan Carlos Tealdi presenta su libro:
"Bioética de los Derechos Humanos"

El Director del Programa de Bioética del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, Dr. Juan Carlos Tealdi, acaba de publicar en Argentina su libro “Bioética de los Derechos Humanos. Investigaciones biomédicas y dignidad humana”. Esta publicación, que fue editada  a través del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la  Universidad Nacional Autónoma de México, aborda en su temática la relación que existe entre la bioética y los derechos humanos y sus fundamentos.

El Dr. Tealdi, quien además es asesor de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y presidente de Bio&Sur–Asociación de Bioética y Derechos Humanos, comparte con el lector una introducción a su libro y un extracto de uno de sus capítulos en el cual cuenta cuáles son las amenazas globales para América Latina.

“Bioética de los Derechos Humanos. Investigaciones biomédicas y dignidad humana”

J.C.Tealdi, México, Instituto de Investigaciones Jurídicas, Universidad Nacional Autónoma de México, 2008, 341 páginas. ISBN 978-607-2-00253-1

Este libro es una introducción general a la relación entre la bioética y los derechos humanos, y a los fundamentos de la misma. Esa relación se analiza tanto desde un punto de vista general como muy particularmente en la problematización conceptual y normativa generada por el desarrollo internacional de las investigaciones biomédicas. La obra se desarrolla en cuatro partes.

En el primer capítulo (“Memoria y genealogía de la indignación”) se describen varios casos paradigmáticos de investigaciones biomédicas realizadas en las dos últimas décadas en distintos países, en las que se denunció la violación de derechos humanos y de reconocidas exigencias éticas. Se explica, a su vez, la crisis internacional originada por la pretensión de los países centrales de reemplazar el tradicional modelo universalista de la relación entre bioética y derechos humanos establecido en la Declaración de Helsinki y otros documentos internacionales, con una visión neoliberal y pragmática que postuló un doble estándar moral para el tratamiento de las personas participantes en las investigaciones biomédicas, según su pertenencia a países ricos o pobres. Frente a esa destrucción de la moral, se destaca la importancia de los fines y el lugar de la indignación y la crítica para la reconstrucción de la bioética.

El segundo capítulo (“Verdad y discursos de la bioética y los derechos humanos”) analiza críticamente las nociones histórico-filosóficas de los derechos humanos y el sentido de las mismas en las concepciones dominantes de la bioética. Se señala cómo la bioética angloamericana justificó el abandono de la noción de salud como derecho humano mediante la disociación entre derecho legal y derecho moral y a través de la relativización de la idea de justicia. Se realiza una crítica del consenso pragmático y de las investigaciones biomédicas como forma ideológica, para proponer avanzar desde la crítica de la apariencia ética hacia la construcción dialéctica de la moral.

En el tercer capítulo (“Historia y dialéctica del universalismo moral”), y en respuesta a los intentos de desacreditar el concepto de ‘dignidad humana’, se analiza su alcance como idea constitutiva de los derechos humanos visible en diversos ámbitos de la bioética. Se traza una fundamentación histórica y filosófica de la dignidad y de sus diferencias con otros valores y principios, para concluir con un análisis del lugar de los derechos humanos en la construcción del Estado moderno.

Por último, en el capítulo cuarto (“Historia y dialéctica del universalismo moral”) se presenta una justificación del universalismo moral como fundamento de una bioética de los derechos humanos.  Se describe la construcción de la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos  de la UNESCO (2005) en la que Argentina jugó un importante papel, y la disputa entre universalismo moral y particularismo comunitarista. Se señalan las diferencias entre la universalización abstracta de la práctica por la forma mercancía y la universalización concreta visible en todo cuerpo humano. Se concluye con una prospectiva de la bioética de los derechos humanos. 

Sobre el autorJuan Carlos Tealdi dirige el Programa de Bioética del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, es asesor experto en bioética de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, y es presidente de Bio&Sur–Asociación de Bioética y Derechos Humanos. Es director del Diccionario Latinoamericano de Bioética (UNESCO-Universidad Nacional de Colombia, 2008) y coautor en The Cambridge World History of Medical Ethics (Cambridge University Press, 2008). Fue fundador y director de la Escuela Latinoamericana de Bioética (1990-1999) y presidente del II Congreso Mundial de Bioética (1994).

Las amenazas globales para América Latina

(Bioética de los Derechos Humanos, Segunda Parte, Capítulo VIII, páginas 120-124)

La profesión médica en América Latina, asediada por diversas razones históricas y sociales en sus tradicionales compromisos morales con la atención y el cuidado de los pacientes y la comunidad, encontró una nueva amenaza en la opción de una bioética como el fundamentalismo de los principios que aunque originada en un ethos particular se presentaba como exenta de todo condicionamiento histórico y social.  Y sin embargo, las amenazas a la integridad moral de la profesión médica en el mundo con sus distintos orígenes en el proceso de globalización económica y social, las fuerzas del mercado presentes en ella, y el creciente poderío económico-financiero de la investigación y el desarrollo en las ciencias de la vida y la salud; cobraron distinto significado para la profesión médica en los países ricos que en los países pobres. En los primeros la globalización, el mercado y el desarrollo científico-tecnológico en salud, si bien amenazaron la moral médica tradicional por otro lado ofrecieron en el modelo económico-social comunitario y en las condiciones de vida de una franja de su población, razones subyacentes para postular el cambio de esa ética tradicional hacia concepciones liberales avanzadas. El objetivo de la Organización Mundial de Comercio de extender el libre mercado a salud, educación, vivienda y transporte, para capturar el segmento del producto bruto interno nacional dedicado a esos servicios públicos, amenazó con la destrucción de los tradicionales sistemas de salud europeos en su cobertura universal y sus principios de solidaridad y equidad pero resultó atractivo en una región que pujaba por ser proveedora global de esos servicios.

En las regiones pobres del mundo como América Latina, en cambio, esas amenazas de la globalización, el mercado y el desarrollo científico, se volvieron más amenazantes aún con el cambio de la moral tradicional hacia una bioética liberal de los principios éticos. Esto sucedió cuando la tradicional obligación de cuidado médico se vio socavada por las posturas neoliberales en los sistemas de salud mientras una pauperización creciente hacía que el hambre volviera a ser la máxima prioridad sanitaria en estos países. El mejor alumno de las doctrinas privatizadoras del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional que fue la Argentina durante la década de los noventa, llegó a tener sus salas de internación pediátrica repletas de chicos desnutridos en 2001. Por eso no era sorprendente en modo alguno que el presidente brasileño Lula sostuviera después y en el mismo día de su elección para un primer mandato: “El mercado debe saber que los brasileños tienen que comer tres veces por día”.

(…) Y sin embargo, en medio de esa situación había bioeticistas que promovían el fundamentalismo de una bioética de los principios éticos que se pretendía innovadora frente a la supuesta actitud nostálgica de quienes reclamaban un cuidado médico respetuoso de la salud como un derecho humano básico. Pero cuando los contenidos y procedimientos propuestos por esa bioética de innovación para países ricos quisieron ofrecerse como respuestas a los problemas que amenazaban la obligación de cuidado médico en los países pobres, se observó entonces a una seudo-bioética que en las apariencias de sus falsas respuestas resultaba encubridora de una verdadera conciencia moral. Un ejemplo de ello pudo observarse en la bioética de principios y su aplicación a la enseñanza de la ética médica según una propuesta internacional de una Carta de los Médicos pensada como una suerte de Juramento Médico Global. Viendo que el compromiso de la medicina con el paciente estaba siendo desafiado por fuerzas externas de cambio dentro de nuestras sociedades, tres importantes organizaciones trabajaron para elaborar un documento (“Medical Professionalism in the New Millennium: A Physician Charter”) aparecido simultáneamente en The Lancet y Annals of Internal Medicine con tres principios éticos y diez reglas que se pretendía pudieran ser aplicables a diferentes culturas y sistemas políticos  Pero la Carta enunciaba tres principios fundamentales: el de primacía del bienestar del paciente, el de autonomía del paciente, y el de justicia social; que, como se ve, repetían los del Informe Belmont. Sus diez reglas pretendían que a pesar del reconocimiento de las diferencias culturales y las tradiciones nacionales y de las dificultades que causaban a la profesión médica la globalización, las fuerzas del mercado y la explosión tecnológica, se reafirmaran principios y valores supuestamente fundamenta les y universales para todos los médicos. Pero esto resultaba muy discutible cuando el marco conceptual lo constituía un paradigma angloamericano y no el sistema de derechos humanos. Es así que la concepción fundamentalista de los principios éticos de origen angloamericano al ser introducida como nueva moral médica resultó especialmente perjudicial en la región de América Latina.

La veta literaria en los profesionales de la salud

“Cada vez son más los profesionales de la salud que deciden complementar sus actividades laborales con la escritura. En algunas ocasiones, sus inquietudes y talentos literarios cobran forma de libros. Es el caso de la Lic. en Nutrición Sandra Prieto y de la Farmacéutica Graciela Amalfi. Cada una con su estilo ha logrado plasmar su creatividad literaria en obras que fueron publicadas este último año.

¿Qué las llevó a expresar sus mundos imaginarios? ¿Una vía de escape, un refugio de la, a veces, dura cotidianeidad de sus ámbitos laborales? ¿O escriben por placer?
Quizás sea una mezcla de todo esto, pero lo realmente importante es que logran darle vida a ese mundo interior que convive con ellas.
A continuación, una breve introducción de las escritoras y un extracto de sus respectivos libros.
Que lo disfruten.

Lic. Sandra Prieto
Lic. en Nutrición, Jefe de la División Alimentación del Hospital de Quemados.

En su debut en el campo de las letras, la Lic. en Nutrición Sandra Prieto decidió incursionar en el complejo mundo de las relaciones de pareja narrado desde la óptica femenina.

La experiencia de la escritora, como profesional y como mujer, sumada a su temprana vocación por la escritura la impulsaron a escribir esta novela, que bien podría definirse como un cuento de hadas pero al revés, volcando aquellas anécdotas vivenciales que recogiera durante largo tiempo, haciendo de “Besar al sapo” un libro adaptado a las mujeres actuales.

El génesis de la novela, expresado a través de su título, es el famoso cuento de la infancia donde el sapo encantado, al ser besado por la princesa, rompe su hechizo para convertirse en el príncipe azul soñado. Pero esta vez la autora decide darle un sentido inverso planteando que el supuesto príncipe se vuelve a transformar en sapo durante el matrimonio abriendo así el juego para dejar fluir una narrativa ágil, cargada de un sutil humor irónico, escrita en un lenguaje sin medias tintas.

El libro narra la historia de Soledad, una  arquitecta de cuarenta años cuya vida está llena de frustraciones: aquel hombre que lograra cautivarla y llevarla, llena de ilusiones, al altar no tarda en convertirse en un auténtico desconocido quien, con su comportamiento obsesivo y manipulador, la denigra y anula constantemente. Poco demora en darse cuenta que el mágico hechizo se parece más a una mala broma que al proyecto alimentado durante toda su juventud. Encerrada dentro de un matrimonio fracasado, alienada en un empleo sin futuro que le ha quedado chico, sin la alegría, ni la esperanza, de convertirse en madre, parece resignada a ser infeliz.

Criada bajo los preceptos del “…hasta que la muerte los separe”, siente como su mundo se hunde de a poco con ella dentro. Pero es el reencuentro con sus cuatro amigas de la infancia, hijas de la misma educación restrictiva de los años 60 y 70, de una época cargada de palabras tabúes como sexo y divorcio, donde halla un refugio para su carácter y su personalidad menoscabadas. Y aquí, en estas reuniones mensuales “de chicas”, la catarsis de sus congéneres le permite lentamente abrir los ojos para darle un nuevo rumbo a su vida y tomar las riendas de su propia felicidad.

Así escribe…

“Besar el sapo”, Editorial Planeta

VIII
SOLEDAD (y su ídem)

Sentada en la butaca de un teatrito del centro, Soledad no dejaba de llorar. Le daba vergüenza que la gente a su alrededor la viera, pero no lo podía controlar. Aprovechó el momento en que el público se paró para aplaudir el final de la obra, y la genial interpretación de su protagonista, para secarse las mejillas con el dorso de las manos.
Por recomendación de Susana, su analista, había ido a ver la versión teatral de “Diatriba de amor contra un hombre sentado”, de García Márquez. Qué turra esta Susana! Las palabras de la actriz a su esposo, un hombre que permaneció toda la obra sentado en un sillón leyendo el diario, sin inmutarse por los reclamos de su mujer, le calaron hondo.  El alegato final ,“ Cómo pude ser feliz si no supiste hacerme feliz? “, era un genial resumen de su vida marital. Casualmente, habían sido las últimas palabras que le dijera a Ramiro en el juzgado, el día que firmaron los papeles de divorcio .“Me diste una vida de mierda, no supiste hacerme feliz”, lo acusó con dolor, haciendo que, por primera vez, no pudiera levantar la vista del piso, ni articular una respuesta.
Salió del teatro con una piedra en el alma. Caminó sin rumbo siguiendo a la gente , y, como ellos, se metió en un barcito de la Avenida Corrientes a tomar un café. Necesitaba serenarse. Involuntariamente, los recuerdos empezaron a saltar en su cabeza como los pochoclos en el microondas. Sabía que si convocaba a sus retrospectivos demonios internos iba a doler, pero tenía que hacerlo, era la manera de entender los por qué, para ponerle un moño al paquete y guardarlo en el fondo del placard. Sólo así, exorcizándolos, tendría paz, y volvería a ser libre.

Cuando lo conoció, físicamente no la atrajo. Le hacía acordar a una araña de techo, con sus brazos y piernas largas en proporción a su cuerpo. Pero con el correr de los días, su personalidad la atrapó, por eso aceptó cuando la invitó a salir. Ese primer beso que ella permitió que le diera tuvo tanta pasión y tanta entrega que le aceleró el pulso. Recordaba haber sido feliz esos primeros meses de noviazgo. Era tan dulce y atento! Siempre le traía algún regalo: flores, chocolates, muñecos, tarjetas , y toda esa serie de pavadas que se regalan los enamorados. Le abría la puerta del auto, le encendía el cigarrillo, le servía la bebida...

Se casó llena de ilusiones, que él se encargó de desinflar una a una. Nunca la intimidaron los desafíos, y se sintió dichosa esa primera semana de casados. Al fin tenía su casa, su marido la amaba, e iban a formar una familia. La primera ficha le cayó cuando vió el video del casamiento. Soledad era una virginiana de ley, de esas que, según dicen, sabe ver la más fina rajadura en la porcelana. Avanzaba por el pasillo de la iglesia del brazo de su padre, toda sonrisas, con la vista puesta en el altar. Pero Ramiro no la miraba a ella, estaba preocupado, como lo estuvo toda la ceremonia, en arreglarse el jopo de pelo que le caía sobre la frente y que la humedad de ese día le achataba. Cuando el cura los consagró como marido y mujer, apenas si le dio un insulso pico en los labios. Durante la fiesta, era ella la que aparecía siempre en el video, radiante de felicidad, bailando con uno y con otro. Sus amigas se sorprendieron porque sabían que el baile no era su fuerte . Solía decir que tenía menos gracia para bailar que un balde con arena, pero ese día no le importó, estaba tan alegre que los pies se le movían solos. En cambio, Ramiro aparecía muy poco en la cinta, salvo para el obligado vals y la colocación de ligas; el resto del tiempo se la pasó sentado con sus amigos del equipo de fútbol, del que, por supuesto, era el capitán, hablando de los partidos. Cuando ella le reclamó por su indiferencia en un día tan especial, se excusó diciendo que ya en la fiesta tenía fiebre, por eso no había bailado, para no transpirarse.

Quiso creerle, pero su actitud había cambiado tanto que ya nada le parecía veraz. Si hubiera tenido un poco más de experiencia, lo sucedido durante el noviazgo le hubiera pintado el perfil. Pero había otras cosas que sacó de la galera después de casados, como el hecho de no querer tener hijos, de no permitirle andar por la casa, ni dormir, desnuda, de no querer ir de vacaciones por su obsesión con los baños, las sábanas y las toallas de los hoteles. Le prohibió fumar, porque era de puta y mujer liberal; y tutear a cualquier hombre que tuviera más de veinte años, porque significaba que se lo quería transar. Nunca más le trajo flores, porque, mágicamente, ahora le daba vergüenza que lo vieran como “un boludo con las florcitas en la mano”; ocasionalmente, para alguno de los primeros aniversarios, se las hizo enviar por una florería.

Dejó traslucir el odio contra su familia, y, en general, contra todo lo que tuviera que ver con su vida anterior . La castró y la aisló completamente, para que sólo lo tuviera a él dentro de su mundo. Resultó ser la versión aggiornada de su padre, y, para cuando ella se dio cuenta, se había convertido en un clon refinado de su suegra.

Aprendió a callar. “Todo lo que digas puede ser usado en tu contra”, pasó a ser el leitmotiv en su relación. Sus cenas temáticas, o sea, con temas a cargo de Ramiro giraban alrededor de sus comentarios sobre sí mismo y sus logros, por lo que no tuvo mayor problema en que notara su falta de diálogo. Simplemente lo dejaba que tomara la palabra mientras ella asentía con una sonrisita estúpida  estilo “guasón” tallada en la cara.
Creyó haberse casado con un hombre extraordinario. Así fue, con una pequeña variante, era extra – ordinario. Lo que ella  tomó como sencillez de su personalidad, no era más que chatura, necedad y estrechez mental. Ramiro odiaba innovar, los cambios y cualquier cosa que pudiera romper con su esquema de vida, y, de paso, abrirle la mente. Ella era estructurada por naturaleza, y él abusó de eso hasta llevarla a compartir su patología. Jamás hizo un curso o un seminario de actualización; si salía al mercado algún material nuevo, le consultaba a ella sobre las especificaciones, que sí trataba de mantener sus neuronas en actividad. No le interesaba progresar en su profesión, y el trabajo que tenía era ideal para eso.
El tiempo que duró su matrimonio fue casi un hueco en el almanaque, en el que los días, los meses y los años se escurrían sin horizonte, salvo por el recóndito deseo de lograr su ansiada familia. Pero no puede borrar la sensación permanente de soledad que la acompañó durante todo esos años. No iban nunca a ningún lado. A ella le encantaban el cine, el teatro, los museos, las exposiciones. Imposible contar con él, jamás estaba en casa; vivía reunido con algún amigo, o jugando al fútbol, o yendo a la cancha. Y cuando se quedaba, era para pasarse horas encerrado en el cuartito del fondo con su hobby, el aeromodelismo.
No se bancaba demasiado a sus amigas ni a los maridos de sus amigas; y ella se sentía fuera de lugar las pocas veces que se reunían con alguna pareja amiga de él del barrio o del equipo de fútbol, tan por debajo de cero como su parentela política. Por lo cual, en general, los fines de semana por la noche la pasaban encerrados en el departamento, y se acostaban temprano. Su relación tenía menos swing que una del PAMI.

A eso había que sumarle la frustración personal que cargaba por su maternidad nula. Los matrimonios amigos de ambos lados tenían hijos; el universo entero paría menos ella, y no podía manejar el dolor que sentía al ver la mirada de lástima de las otras mujeres cuando, al preguntarle qué esperaba para ser mamá, le respondía que tenía problemas para quedar embarazada, asumiendo ella toda la responsabilidad y ocultando, por vergüenza propia y ajena, que en realidad Ramiro no deseaba ser padre…..

…Tampoco su trabajo le daba satisfacciones ; no era sino un eslabón más de la cadena que le había colgado al cuello. Le amputó lo poco que quedaba de ella: su capacidad creativa. Su suegro también le había conseguido un trabajo en la Municipalidad, pero en la Dirección General de Fiscalización de Obras y Catastro , donde se ocupaba de poner sello y firma aprobatorios a los planos de otros colegas. Era un simple y monótono trabajo de escritorio, y lo odió desde el primer día que puso un pié ahí. Agravado porque desde el vamos tuvo problemas con su jefa, una linda mujer diez años mayor que ella que se esforzaba, ridículamente, por aparentar veinte menos, y que la vió como una competidora. Hizo esfuerzos inútiles por tratar de encajar en el ambiente. Puntual, como siempre, era la primera en llegar ; un rato después, empezaban a aparecer los demás empleados con la típica cara de abulia administrativa. No habían terminado de acomodarse, que iniciaban la ronda del desayuno compuesto por café o mate, y facturas, o bizcochitos, que cada mañana traía alguien distinto,  reunidos en una mesa del fondo, al amparo de una muralla de expedientes para archivar.

Durante las primeras semanas, se quedaba sentada en el escritorio que le habían asignado, sin sumarse al resto. Una de las empleadas, entrada en años, se compadeció de ella y la invitó a unírseles. Aunque ya había desayunado antes de salir, aceptó para no pasar por despreciativa, y partir de ese día se sumó al ritual matutino. Al no poder fumar, por si Ramiro, que trabajaba dos pisos más abajo, la descubría, la ansiedad la llevaba a tentarse con las medialunas. Como pasaba toda la mañana sentada, se le empezaron a acumular los desayunos en las caderas, pareciéndose al resto de sus compañeras, con el clásico culo de sillón de oficinista. Cuando se sintió un matambre dentro del jean, decidió que era momento de aflojar con el exceso de calorías. Ramiro, en ese tono irónico de menosprecio que usaba con ella, se lo había hecho notar cuando se agachó a guardar unas fuentes en el horno y se le formaron unos pocitos de celulitis en el muslo y la pantorrilla.

Se dio cuenta que, de todas formas, desayunara o no con ellos, la criticaban igual. Porque era la más joven ; porque había entrado por acomodo gremial ; porque era linda ; porque era profesional; porque era una nariz fruncida que no se juntaba con el pueblo (eso lo oyó de casualidad en el baño) ; porque .........

Para empeorar su situación, Ramiro la llevaba y traía a la oficina, dando nuevos motivos para que la envidiaran. Todos pensaban que eran la imagen perfecta de la pareja unida, lo que desconocían era que, de esa forma, su marido se aseguraba que al salir de allí fuera directamente a su casa, sin desvíos en el camino, a prepararle el almuerzo. No era protección y cuidado, como aparentaba frente a los otros, sino control. Incluso sus amigas opinaban igual, hasta que ella , después que se separaron, les contó la verdad sobre la personalidad de Ramiro.

Su trabajo era tan aburrido y monótono como su vida conyugal. Se estaba acostumbrando a lo segundo, por lo que aceptó lo primero con una nueva resignación. Todo estaba a tono con lo amorfo de su vida….
…Cómo continuar con una relación con certificado de defunción desde antes de ser parida?

Si seguía adelante era por miedo. Sí, otra vez el miedo, pero ahora a la censura familiar. Sus padres, fervientes católicos, no veían el divorcio con buenos ojos. No quería que volvieran a rotularla; ya había sido la oveja negra y creía haber espantado a los fantasmas con un casamiento con todas las de la ley. Cada uno canaliza sus angustias como puede, o, en todo caso, como su esencia se lo permite. La manera que ella encontró fue convirtiéndose en caracol, con una vida enroscada hacia adentro, recubierta de un protector calcáreo que la aislara del universo opaco de su entorno. Vivía en una realidad suspendida, y, sin proponérselo, le dio lo que él pretendía , se despersonalizó………



Lic. Graciela Amalfi
Farmacéutica

Algo acerca de mí…
Mi pasión por la lectura y la escritura es desde siempre. Las distintas circunstancias de mi vida (facultad, matrimonio, hijos, trabajo) han hecho que no pueda dedicarme de lleno a ellas.
Corriendo el año 2008 concurro a un taller literario por el barrio de Núñez  (cerca de mi casa), ahí aprendo algunas herramientas adecuadas para poder plasmar en un papel lo que me gusta: Escribir cuentos. En la actualidad estoy haciendo un curso on-line de Escritura Narrativa.
He publicado varios de mis cuentos en diferentes Antologías, previa selección de los mismos mediante jurado pertinente.
En Septiembre de 2009 junto con tres amigas que conozco en el Taller en el 2008 armamos un blog (http://brugess.blogspot.com/) al que invito a visitarlos y también estamos en Facebook (Brugess).
Regularmente concurro a Cafés Literarios, que son lugares con “micrófono abierto” para que cada autor pueda leer aquello que ha hecho que la hoja en blanco esté recorrida por historias.
Es importante distinguir que el autor del cuento no es el protagonista de la historia (excepto  en algunas ocasiones). El protagonista es el verdadero gestor de las emociones y sensaciones que un cuento debe transmitir al lector.
Y ahora sólo me resta compartir con ustedes un cuento que ha sido publicado en la Antología “La llama incierta” en mayo de 2009, mediante la Editorial Creadores Argentinos:  www.creadoresargentinos.com.ar cuyo mail es: creadoresargentinos@gmail.com.

Espero que lo disfruten

Así escribe…

Antología “La llama incierta”, Editorial Creadores Argentinos

La novela y el terror

"Esta noche es sólo para mí", pienso.

Todos duermen en casa. El perro no ladra desde hace un rato. La tortuga se acomoda en su rincón preferido del parque. A mis pies está sentado Francisco, un gato gordo y perezoso. En el invierno es un acolchado confortable, en el verano me vienen ganas de pegarle una patada y mandarlo al patio, al living, al mundo. La tranquilidad es plena.

"Bueno, y ahora qué..."

Me siento en ese viejo sillón de color negro, del negro de un miedo derramado. El mismo de siempre. Ese sillón emite un chirrido ensordecedor y tajante cada vez que se desliza. Siempre leo hasta muy pasada la medianoche. Sola. Cuando todo afuera está oscuro, oscurísimo. Y adentro todo huele a penumbra. Mi compañía es el gato. Y en todos esos momentos aparece un ruido con color a terror. El ruido  empieza a hacerse sentir. Atraviesa mi piel, sin pedir permiso. Recorre mi cuerpo como si caminara por mis huesos. Me remonta a mi infancia y el correr frenético del viento avasallando todo a su paso, ese tiro disparado al aire, un grito desesperado pidiendo auxilio, Los cuentos  de ladrones de niños en el campo.  El miedo se perpetúa en mi mente. Terror, miedo, pánico. Lo aguardo cada madrugada como  el trueno ensordecedor después de la luz. Lo espero dubitativa, insegura, temblando. El sonido aparece cada noche y se presenta  profundo, penetrante, insostenible.

Cuando la máscara de pánico desaparece para hacerse realidad salgo de mi escritorio. Enciendo  una de las luces, el lugar se ilumina, el ruido corre y se va. Vivo varias veces esa secuencia de ruido-terror-luz. Me esfuerzo de forma inhumana para compenetrarme en mi lectura. Julián sigue durmiendo, los chicos también. Sostengo la novela entre mis manos, no logro entrar en ella, ni entro ni salgo. Me estanco en esa página. Todo me paraliza. Hasta las agujas del reloj parecen cercadas por el maldito. Cierro los ojos, intento discernir de dónde proviene. Cesa unos minutos y retorna. Retorna cargado con todo el terror de siempre. Con furor, con fuerza, con firmeza.

Logra avasallar mi tiempo, mis letras, mi mundo. El terror me tiene rodeada, rodeada a diestra y siniestra. Me inmoviliza. Quiero leer, las hojas se me hacen blancas, no hay renglones ni letras. Todo se enmudece. Oscuridad, silencio.

Cuando  el  gato se aleja de mí, el ruido llega a su punto culminante. Proviene de la casa, ahora estoy segura. Está ahí, en algún lugar. Me asfixia, me ata a la negrura nocturna. No puedo sostener más esta situación. Resignada intento mi lectura. Ni siquiera puedo distraerme con  la mancha de humedad que aparece encima de la biblioteca, formando una figura similar a la de un dragón.

Luego de varios párrafos y dragones frustrados: El misterio. El animal gordo y perezoso está en la cocina, muy despierto. Me acerco  y lo veo agazapado, sobre una rata negra, grande. Ese cuerpo y la cola larga me provocan náuseas. Mi susto me paraliza. Emito un grito desgarrador que no logra salir de mi garganta. Enmudezco. Miro. Tiemblo. El gato, cretino y sucio, en lugar de estar atacándola está viviendo con el roedor una situación amorosa.
 ¡Ese era el ruido!
El gato  infame y la puta de la rata.

Agarro lo primero que tengo a mano, un palo de amasar. Intento separar a los animales. No lo logro. Siguen unidos por su amor. Tomo una espumadera medio rota, la sartén  sucia de la cena. Con todo esto en mis alborotadas manos  pego para todos lados. Tiro todo por el aire. La lucha es en contra de los dos enamorados. La rata  trepa por la ventana que está semiabierta en la parte más alta de la cocina. Escapa, escurridiza y rápida. El gato queda desmayado contra el rincón del aparador inglés.

Ahora Francisco vive su vida triste y angustiado. Su amante ya no está.
Logro liberarme del ruido, del espanto, del terror. La novela elegida y la plenitud nocturna son mías  para siempre.

Reportaje a la Lic. Alejandra Lora

“Yo recomiendo a todos mis pacientes la práctica de actividad física”

La práctica de un deporte requiere de un espíritu competitivo de quien lo practica, exige concentración y disciplina. Seguramente también habrá que agregarle una dosis de pasión por lo que se hace; y si quien lo realiza realmente quiere destacarse en la disciplina elegida, deberá invertir tiempo y sacrificio. Este es el caso de la Lic. en Nutrición, Alejandra Lora, quien además de sus tareas diarias en el hospital y sus responsabilidades como esposa y madre, es una de las más destacadas remeras en nuestro país, tan es así que salió campeona argentina el último año.

Los deportes son, entre otras cosas, un entretenimiento tanto para quien lo ejerce como para quien observa su práctica. Pero además, son una de las vías más naturales para combatir el stress. La actividad deportiva es la forma más natural de dar salida a esa tensión acumulada, pero para que sea sana y eficaz, debe ser practicada con regularidad. Es decir, como todos los aprendizajes, la principal dificultad es convertirla en hábito.

- ¿Desde los cuántos años que practicas este deporte?

Más o menos desde los 5 o 6 años. Mi mamá me enseñó a remar, toda mi familia era socia del Club Canottieri Italiani, que se encuentra en Tigre.
Pero esto del remo de competición lo comencé a los 35 años, ya casada, con hijos y además trabajando como nutricionista. Al principio lo hice como pasatiempo y practica del deporte y después con más disciplina. Yo remo en categoría Master.
Tuve un receso de 2 o 3 años sin remar y unas amigas mías Liliana y Clarisa empezaron a invitarme a remar con ellas, en esa misma época mis hijos y mi marido me regalaron un bote, un single y me obligaron a salir a remar.
Desde entonces entrenamos juntas, siempre supervisadas por un entrenador, en aquel momento fue con Pancho Pfaaf, que es el actual entrenador nacional de remo.
Desde hace unos cuantos años me entrena Martín Urrer Depond.
Tengo que aclarar que a pesar de que sigo siendo socia de Canottieri hace dos años me pase al Buenos Aires Rowing Club y compito para este Club.

- ¿Cómo se complementan la profesión de nutricionista y el remo en tu vida?


Perfectamente, yo recomiendo a todos mis pacientes la practica de actividad física así que es como un ejemplo. Igual es sacrificado, muchas veces cuando salgo del hospital a la tarde me iría a dormir la siesta o a hacer cosas de la casa, pero me voy con mi bolso a remar y te juro que cuando estoy en el río no me arrepiento de haber ido.
Por suerte toda mi familia me ayuda en la casa con las compras y mi mamá (que ya falleció) me apoyaba muchísimo ya que ella vivía conmigo, y por supuesto no puedo dejar de nombrar a mi esposo, que es el sponsor oficial de todos mis viajes al exterior.
Además, te aclaro que mis hijos también reman en el equipo oficial del club, así que me entienden bien y hablamos el mismo idioma.

- ¿Cuántos tipos de remo existen?

Te explico que hay 2 tipos de remo, esta el de paseo o travesía, que es el que se ve en tigre con botes de madera que son para 1 o más personas, y el remo de competición que es con botes mucho mas finos, de fibra de carbono o de madera pero especiales, son los que se ven cuando muestran las olimpiadas o los campeonatos mundiales. Lamentablemente, por TV muestran muy poco de nuestros chicos de la selección Argentina que realmente siempre hacen muy buen papel en el exterior. Yo practico los 2, el de paseo que me encanta, pero no corro competencias de travesía y el de competición que si practico y corro.

- ¿Cómo es tu entrenamiento?

Entreno 3 veces por semana (remando) y 2 veces por semana gimnasio.
Ahora en verano cambio gimnasio por natación en el club.
Igual cuando tenemos alguna competencia en el exterior generalmente remamos hasta 5 veces por semana. El entrenamiento lo programa nuestro entrenador que nos da la rutina a seguir. El lugar de entrenamiento es la Pista Nacional de Remo que está en Tigre.

- Saliste campeona de remo a nivel nacional, ¿cuáles son los próximos desafíos?

Cualquier regata es un desafío, pero ahora en Mayo viene el sudamericano Master  que se realiza todos los años y este que viene es en  Brasil, y si se puede, dentro de 4 años, participaré en los Master Games que se van a desarrollar en Torino, Italia.

 

 

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